viernes, 28 de junio de 2013

¿También va a faltar maíz?; ahora, qué pasa con el trigo para la nueva campaña

En un primer momento el mercado cárnico, ahora el mercado del trigo, y una incipiente preocupación sobre el mercado del maíz dejan a las claras que la intervención gubernamental en mercados conocidos como "de competencia perfecta" (porque presentan determinadas características como libre entrada y salida en el negocio, oferta y demanda diversificada, tomadores de precios, información abundante) distorsiona los relativos de precios, ocasionando que en muchos casos la asignación de recursos no sea la mejor llevando a una tremanda caída en los stocks de cabezas ganaderas o a suspender exportaciones de trigo o incluso plantear la necesidad de importarlo.
 
A la ya comentada situación del trigo, donde se planteaba que el trigo alcanza en el país solo que debido a malas políticas (dieron más cupos de exportación, ROEs, -con el afán de ingresar más dólares- de los que eran factibles), ahora surge la interrogante sobre el maíz.
 
Como primer punto a remarcar, es que con el maíz también se cometió el mismo error que con el trigo: se han dado más cupos de exportación, que lo que sugiere el nivel de producción y de consumo interno. Veamos algunos números de la campaña 2012/2013: el nivel de producción estimado es de 25,7 millones (récord histórico) de toneladas, la molienda seca y húmeda se lleva alrededor de 1,5 millones y la demanda animal (ya sea transformado en balanceado o en grano) se lleva alrededor de 6,7 millones. En síntesis la demanda interna está en torno a los 8,2 millones. Esto deja un saldo exportable para la presente campaña de 17,5 millones.
 
Ahora se debe analizar la cantidad comprada de los diferentes agentes: los molinos llevaban comprados al 30/04 alrededor de 1,15 millones de toneladas, mientras que los exportadores al 19/06 habían comprado casi 17 millones (han embarcado casi 11 millones) por lo que quedarían en manos de los productores alrededor de 7,55 millones de toneladas. Es decir, los exportadores están cercanos a comprar casi la totalidad del "saldo exportable". 
 
Entonces si quedan 7,55 millones de toneladas sin vender, 450 mil deberían ir a la molienda, 6,7 millones a consumo animal y el resto (400 mil) a exportación (a lo que se podría agregar un stock de 750 mil toneladas). Aquí es cuando surge la preocupación y se revisa la política gubernamental de la cantidad de cupos entregados a los exportadores (estos cupos son autorizaciones que le otorgan a los exportadores para poder exportar, y hay de distinta duración: autorizaciones por 45 días, 180 días o 365 días). Si se toman en cuenta aquellos de una duración de 365 días y que van desde mayo de 2012 hasta abril de 2013 (que le permitirían exportar el maíz de la pasada y presente campaña) la suma asciende a 24,4 millones, muy por encima del saldo exportable. Esta gran disponibilidad de cupo de exportación fue lo que exacerbó las compras de exportadores, generando que a la actualidad el 70% del maíz de la campaña se encuentre ya vendido, frente a un promedio del 58% de los últimos cinco años. Esta búsqueda del cereal por parte de los exportadores ha llevado a una relación de precios de maíz/soja de las mejores de la historia.
 
Entonces para responder la pregunta del título "¿va a faltar maíz?" hay un aspecto clave a tener en cuenta. A diferencia del trigo, el maíz no es el "pan de cada día" y por ende la demanda en "la mesa de los argentinos" es notoriamente menos sensible; pero sin embargo, el maíz es insumo para generar carne bovina, porcina y aviar, así como alimentar a los rodeos lecheros.
 
Decodificando toda la información vertida hasta el momento, maíz hay para todos, el problema -al igual que con el trigo- es la cantidad de cupos de exportación que ha librado el gobierno en su afán de hacerse de dólares y que lleva a los exportadores a hacerse de maíz rápidamente (al igual que había sucedido en su momento con el trigo) elevando el precio lo cual por un lado incentiva la venta por parte de los productores, pero por otro, aumenta los costos de producción de productos alimenticios.
 
Dentro de esta "carrera" por tener maíz, la molinería parecería que no tendría problemas de abastecimiento (además los que más demandan granos son los molinos húmedos, que tienen un mayor poder de negociación -o campos propios- para hacerse de la mercadería). Entonces el sector que queda en el medio es el ganadero, que tiene menor espalda financiera que el sector exportador para abastecerse de maíz. Dentro de este sector, se debe diferenciar en aquellos que consumen su propia producción y aquellos que deben comprar (se destacan feed lots y granjas avícolas para carne).
 
Sintetizando, el que podría sufrir hasta la próxima campaña con la disponibilidad de maíz es el rubro ganadero que compra maíz, debido al "apetito exportador". Que alternativas podrían surgir: desde el punto de vista del productor, menor ración de maíz, aumento de la faena (debido a la menor rentabilidad); a nivel macro, en el caso de que las compras del sector exportador sigan con el mismo ímpetu, y la demanda ganadera y de etanol no pueda ser cubierta con las ventas de los productores, problablemente se verifique una suspensión de exportaciones de maíz o se coercione a los exportadores a liquidar sus tenencias en el mercado local. De continuar la alta demanda exportadora y de no mermar la demanda para los animales (y abstrayéndonos de medidas de congelamiento o de otra índole que pueda implementar el gobierno), lo más problable es que los precios se mantengan elevados (no se debería esperar que se vuelvan ilógicos como pasó con el trigo).
 
En conclusión, en el maíz se cometió el mismo error que con el trigo (exceso de emisión de ROEs), pero a diferencia, en el maíz el sector que va a ajustar es el ganadero, por lo que es más dificil predecir sobre la disponibilidad hasta la próxima campaña dado que tienen mayor flexiblidad; sin embargo, pareciera indicar que esa situación va a mantener precios interesantes y los meses previos a la cosecha del 2014, la situación -de cumplirse los supuestos considerados- puede ser tensa en el sector ganadero y de bioenergía que debe comprar maíz, aunque en el caso de los animales, tienen mayor flexibilidad por contar con sustitutos.
 
TRIGO:
En relación al trigo se estiman 3,9 millones de hectáreas sembradas en la campaña 2013/2014 que está comenzando, lo cual podría dar una producción de alrededor de 12 millones de toneladas. Ya se sabe que el abastecimiento va a ser "caro" hasta que entre la nueva campaña (fines de noviembre), pero a partir de allí parecería normalizarse, fruto de que hasta el momento el gobierno ha otorgado solo casi 8.000 toneladas para exportación (contra 6,2 millones del mismo período del año previo) por lo que los únicos compradores serían los molinos (historia repetida). De todos modos, hay que esperar a ver si en los próximos meses con el avance de los cultivos, el gobierno abre el juego a los exportadores.








viernes, 14 de junio de 2013

Análisis de la coyuntura económica argentina

El andar de la economía nacional ya hace tiempo que no es el mejor y los problemas estructurales se van haciendo más notorios impiendo un desarrollo sostenido. Esto se da dentro de un marco internacional donde los precios de los commodities -productos que fabricamos  han sido elevados por casi 5 años. Claramente no se ha administrado de manera eficiente la abundancia de recursos.

Les dejo un link de una nota breve, presentada en la página de Juan Turello, analizando los problemas actuales y las medidas tomadas por el gobierno:

La economía crece poco y los problemas estructurales se hacen cada vez más “pesados”

miércoles, 12 de junio de 2013

Qué están haciendo los productores con la soja

Hace una semana la presidente de Argentina advirtió a los productores agrícolas diciendo "sabemos lo que están haciendo, ya nos dimos cuenta". Básicamente, a lo que se estaba apuntando es al menor ritmo de venta de soja por parte de los productores, lo cual llevó a que la recaudación de los derechos de exportación caiga un 6,4% en relación al mes de mayo de 2012.

Este hecho es una realidad, los productores han vendido menos soja, pero esto en sí mismo es un acto que responde a las señales del mercado y gubernamentales, por lo que debe ser analizado dentro de un marco para hallar la justificación a ese comportamiento.

La cosecha actual de soja -próxima a culminar- rondaría las 50 millones (o incluso menos, se habla de 48,5 millones), de las cuales ya se llevan vendidas casi 21 millones de toneladas a los exportadores y a la industria. Este nivel de venta representa un 41% del total producido. Justamente ese valor es el que se toma en consideración para "apuntar" contra el sector agropecuario, dado que históricamente a esta fecha (datos a fin de mayo) el promedio vendido era del 52% del total producido (con años de seca donde se debía anticipar ventas o años buenos donde no había un mayor apuro en vender).

Si se hubiera vendido ese 52%, el volumen negociado crecería en 5,5 millones de toneladas, lo que generaría US$2.750 millones adicionales de ingresos de divisas y más de US$960 millones en conceptos de retenciones.

Pero este comportamiento tiene justificativos:

1- tentadores precios del trigo y el maíz, en relación al de la soja, lo cual incentiva a la comercialización de ellos en detrimento de la oleaginosa. Esto en el caso del maíz se percibe con una venta de granos del 67% de la producción, contra un promedio de las últimas cinco campañas del 54%. Esto le permite al productor ir afrontando los gastos. Esta mayor venta de maíz compensó en parte el efecto negativo de la soja generando ingresos adicionales por US$800 y retenciones por US$150 millones (neteandolo de la soja, los valores por la menor venta de la misma quedaría en US$2.000 millones y US$810 millones).

2- fruto de las distorsiones en los mercados del maíz y el trigo, la soja resulta ser el "bien" de resguardo de valor que tiene una alta liquidez (aunque no tenga un precio fijo).

3- tensa situación con el sector, malas campañas previas y rentabilidad en descenso (crecimiento de costos en aumento), generan reparos para la inversión en el sector, por lo que refuerza la estrategia tenedora de granos.

4- los precios de la soja no tientan demasiado a los productores, a pesar de que los mercados futuros internacionales dan una tendencia a la baja.

De todas formas, se debe aclarar que 2013 es el año récord en liquidación de divisas para los primeros 5 meses del año, según se muestra en la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina. Esto es consecuencia de que a pesar de la menor venta de soja, se incrementó la exportación de otros granos y a que los precios promedios de 2013 para los granos han sido superiores a los de 2012: 33,4% para el trigo, 2,6% para el maíz y 4,7% para la soja. Consecuentemente, es de esperar, que la liquidación de los impuestos al comercio exterior se sienta en el presente mes de junio.

jueves, 30 de mayo de 2013

¿Qué pasa en el mercado del trigo?

Entender la actual situación del mercado triguero, implica no solo ver el "corto plazo" sino hacer un poco de "revisionismo" histórico. Responder a la preguntas ¿por qué el trigo cotiza más que la soja? y ¿nos estamos quedando sin trigo? implica analizar no solo la producción, industrialización y exportación de la última campaña, sino también de las anteriores.

Arrancando por el corto plazo, en la última campaña triguera se sembraron entre 3,1-3,4 millones de hectáreas (la más baja en la historia) y dado que las condiciones climáticas no fueron las mejores, el rendimiento nacional se ubicó en torno a los 2.900 kilogramos por hectárea, lo que da una producción de entre 9 y 9,8 millones de toneladas. Este nivel es bajo y se encuentra entre los peores registros de los últimos veinte años.

Ahora es preciso ver cuanto trigo es necesario en el país. En promedio, en los últimos cinco años se han destinado a molinería 6,3 millones de toneladas (a razón de 530 mil toneladas al mes)  con las cuales se producen alrededor de 4,7 millones de toneladas de harina (por cada tonelada de trigo, sale 0,75 tonelada de harina). Es decir, Argentina consume (transforma) 6,3 millones de trigo. Sin embargo, es pertinente aclarar que del total de harina producida, no todo se consume, sino que hay una parte que se exporta -la cual ha ido en aumento en los últimos años pasando del 14,8% del total de harina producida en 2005 al 20,6% en 2012. Este comportamiento sin dudas fue favorecido por las trabas del gobierno a la exportación del grano del trigo a través de lo que se conoce como ROEs (Registro de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior de productos agrícolas), lo cual generó bajos precio internos para el grano que los molinos aprovecharon (aunque también sufrieron congelamientos de precios, pero que al poder introducir elementos diferenciadores en las harinas pudieron  evitarlos en parte), lo cual incentivó un mayor consumo de harina per capita en el mercado doméstico, y a su vez, un crecimiento de la exportación. Sin embargo, la intervención gubernamental, desalentó a los productores a la producción de trigo, como quedó demostrado.

Teniendo en cuenta el monto destinado al consumo interno, el saldo exportable de la última campaña quedaría en 2,7 y 3,5 millones de toneladas. Bajo este escenario parecería no haber complicaciones hasta la próxima campaña porque el comercio exterior es manejado por el gobierno. Pero ante la fuerte escalada de precios, queda a la vista que la situación no es así, por lo que surge un interrogante sobre ¿quién tiene el trigo?

Para responder a esa pregunta, es necesario analizar un poco los dos últimos años de intervenciones del gobierno: en los años 2011 y 2012, hubo niveles de producción aceptables que generaron un saldo exportable aproximado de 9,6 y 7,8 millones, respectivamente. Frente a estos buenos resultados, el gobierno en 2011 aprobó 7,4 millones de toneladas para la exportación (lo cual permitió incrementar los stocks); pero en 2012 aprobó 12,2 millones (superior a los 7,8 millones de toneladas de saldo exportable), lo cual llevó a que se venda el stock existente que pasó de 5,1 millones de toneladas al inicio de la campaña, a 1,4 millones.

Es decir, el año previo el Estado pautó el incremento de ROE's con un objetivo fuerte que era incrementar la producción de trigo para captar más dólares de la exportación. Pero esa medida, claro está, no incentivó la siembra sino que produjó una fuerte caída en los stocks nacionales.

La cuestión que deriva en la situación actual, es que existen 5,3 millones de ROE's aprobados en 2012 que vencen entre junio y diciembre de este año, por lo que los exportadores el año pasado han comprado para abastecerse y poder cumplir sus obligaciones hoy. Frente a este panorama, durante 2013 solo se han aprobado 34.760 toneladas.

Entonces, ¿cómo se distribuyen las compras de la actual campaña? Según datos al 15 de mayo, en total se han comprado 7,3 millones de toneladas, de las cuales 5 millones han sido por parte de la exportación y 2,3 millones por la industria. Entonces, estaría quedando en manos de los productores aproximadamente 2 millones de toneladas. 

En vista de estos números, los 2,3 millones comprados por la industria alcanzarían -según el ritmo de molienda promedio de 2013 de 465.279 toneladas al mes, inferior al de los últimos 5 años- para 5 meses. Es decir, por la fecha de los datos publicados, la molinería estaría con insumos aproximados para  menos de un mes más de molienda. Este hecho responde a la primer pregunta del artículo ¿por qué el trigo cotiza más que la soja?, básicamente porque la industria no tiene insumos por lo que salen a ofrecer mayores precios. 

Pero para responder a la segunda pregunta ¿nos estamos quedando sin trigo?, es necesario hacer un cálculo adicional. Si los productores venden los 2 millones aproximados que tienen en sus manos, habría volumen para 4 meses y medio, por lo que si consideramos que los molinos tienen trigo hasta fines de junio y  esos meses que se agregan con lo que vendan los productores, en noviembre la disponibilidad de trigo estaría en duda

Las tres alternativas que posee el gobierno (que algunas se van a utilizar de manera conjunta) es utilizar la coerción y obligar a los exportadores a vender localmente parte de las 2 millones de toneladas que aún tienen sin embarcar; restringir las exportaciones de harina (aunque aún ahi necesitaría de la venta de trigo de los exportadores); o, importar trigo (a los precios actuales, se estaría consiguiendo trigo de afuera más barato que el interno). Lo más probable es que el gobierno avance en una mezcla de las dos primeras medidas.

Entonces, analizado el panorama de que existe trigo y que de mediar las "políticas" necesarias no se produciría desabastecimiento, el otro factor a tener el cuenta es el precio que se va a pagar por el. Probablemente hasta que se establezcan cuál será el camino a seguir por el gobierno, los precios sigan altos para poder acceder a la materia prima. Recién se estaría descomprimiendo la situación cuando empiece a entrar la nueva cosecha en diciembre, siempre que no medie alguna política de control de precios del Estado.

Este caso, sumado al ya conocido de la carne bovina, demuestra lo que pueden provocar las malas intervenciones en determinados mercados. Vale tener en cuenta que el reintegro de las retenciones al trigo a los productores a través del fideicomiso (Detalles del fideicomiso para el trigoRepercusión para el productor de la devolución) fue una medida pensada más desde la óptica de la necesidad de dólares (y caja), que de la necesidad de trigo, porque de haber primado la segunda opción la medida hubiera sido más directa para generar un mayor incentivo en los productores dado que la intención de siembra para la campaña que está arrancando es de 3,9 millones, si bien superior a su antecesora, aún bajo en relación al histórico.


lunes, 27 de mayo de 2013

Agrofinanzas (1, de varias): Planificar la empresa agropecuaria


La relación del agro con las finanzas es obvia, pero a la vez, no es sencilla su aplicación práctica la cual requiere "entendimiento" y esfuerzos. Conocido es que el objetivo del productor agrícola es la maximización del valor de su producción sujeto a las restricciones temporales de venta para cubrir gastos, es decir, vender su cosecha al mejor precio posible mientras no esté obligado a desprenderse de sus granos por el hecho de necesitar dinero.

La actividad agrícola extensiva posee la particularidad de que la demanda se podría considerar infinita, es decir, que lo que produce se asegura de poder venderlo. Por lo que existen dos factores que condicionan los resultados de la actividad: el volumen de producción y los precios.

El primer aspecto, producción, está básicamente afectado por el clima y por los paquetes tecnológicos utilizados. Existen mecanismos para compensar el clima, como los seguros multiriesgo o lo más generalizado, los seguros contra granizo (sobre el tema seguros y la "cooperación" entre productores volveremos en futuras notas).

El segundo factor, preciosdepende de "fundamentales" (elementos de la economía que afectan de manera directa la cotización de los granos. Ejemplos: demanda y oferta de granos, la cotización del dólar, precios de sustitutos (como el petróleo -visto desde el punto de las bioenergías) y la tasa de interés internacional de referencia (tasa de los bonos de EE.UU.), como los más relevantes. Pero a su vez, también está influenciado por los especuladores que encuentran oportunidades para invertir en los mercados de commodities y entonces, afectan los precios al alza (cuando compran) o a la baja (cuando se salen del mercado). Esto ocasiona que los precios de los commodities tengan una volatilidad que aumenta el riesgo de la actividad agropecuaria.
Sobre las cambiantes cotizaciones de los granos también se puede actuar. Ello es posible mediante el uso de la planificación financiera y cobertura lo cual brinda previsibilidad, es decir, reduce en algún grado la incertidumbre futura. Brevemente, planificar significa pararse en un momento del tiempo, estimar la cantidad de hectáreas a trabajar y las actividades a realizar (ya sea agrícolas, ganaderas, lecheras), ver los insumos asociados a ellas, ver cuanto sale realizar cada una-tanto por hectárea como para el total del planteo productivo- y distribuir los gastos resultantes en un período de tiempo estimado (un mes, un semestre, un año, siempre se debe definir el horizontes temporal) para de esa manera armar lo que se conoce como presupuesto de caja o flujo de caja.

Una vez obtenidos los montos a erogar en cada mes, se pueden simular distintas estrategias que nos den precios tentativos de venta, y de esa manera, calcular la cantidad de toneladas de cada cultivo que serán necesarias vender para cubrir los gastos. Las distintas estrategias se componen del uso de contratos de futuros, forward y opciones -call y puts- (se hablará sobre ellas en las próximas entradas).

El objetivo de planificar es estimar los déficits o superávits financieros (es decir, si me va a alcanzar con lo que produzco y en el caso de sobrarme producción, de cuánto va a ser aproximadamente), brindando mayor margen de maniobra para la búsqueda de fondos o el análisis de inversiones, no sólo en la actividad agrícola, sino en nuevas oportunidades que puedan aparecer.

lunes, 13 de mayo de 2013

Se publicó en el Boletín Oficial la devolución de las retenciones al trigo

En el día de hoy (13 de mayo) se publicó en el boletín oficial las disposiciones referentes a la devolución de las retenciones al trigo. Los puntos que hay que saber son:

- Constitución de un FIDEICOMISO  (administra NACION FIDEICOMISOS S.A.),conformado por el monto de las retenciones al trigo y sus derivados.

-El plazo de vigencia será hasta 2015, pudiendose prolongarse por un plazo máximo de hasta 30 años.

-El monto se distribuirá  a los productores en forma proporcional a la producción declarada por cada uno de ellos ante la UNIDAD DE COORDINACION Y EVALUACION DE SUBSIDIOS AL CONSUMO INTERNO (UCESI -ex ONCCA) al cierre de la campaña.

-El reintegro a los productores se hará a través del CERTIFICADO DE ESTIMULO A LA PRODUCCION AGROPECUARIA ARGENTINA (CePaGa)

-El CePaGa (habrá que ver si honran las siglas o si se "cantan" de risa desde el inicio) será emitido por la UCESI quién determinará las características del certificado.

-Hipótesis de como llegaría el dinero al productor:
   1-Lo que diría el sentido común: que se utilice el CePaGa para afrontar impuestos nacionales, más allá de la pérdida de poder de compra del productor por el paso del tiempo, se aseguraría de poder utilizarlos.

  2-Lo más probable: BUROCRACIA. Que se paguen vía reintegros (esto incentivaría en menor forma que la medida anterior la siembra de trigo).

A lo largo de su mandato el gobierno ha priorizado los reintegros (leche, feed lot, harina), por eso la opción 2- parece la más probable. Pero, consecuencia de la desconfianza del productor hacia ellos, esa medida no generaría el impulso en el área sembrada que se espera.

Si urge más la necesidad de dólares, la opción 1- aumenta sus chances -pero siguen siendo menores que la medida 2-, pero se enfrenta a la negativa de que daría menos margen de"maniobra" al gobierno para financiarse.

Hay que tener en cuenta que el Fideicomiso se va a ir armando de dinero a medida que los exportadores exporten, valga la redundancia, por lo que es probable que se tengan que determinar fechas de cortes (abril y octubre parecerían ser), en las cuales se vea cuanta plata hay en el fideicomiso, y se confeccionen los CePaGa según lo que cada productor declaró.

-Se constituye un CONSEJO DE FISCALIZACION integrado por a) TRES (3) representantes de la CAMARA DE LA INDUSTRIA ACEITERA DE LA REPUBLICA ARGENTINA (CIARA) y del CENTRO DE EXPORTADORES DE CEREALES (CEC). b) DOS (2) representantes de la ASOCIACION DE COOPERATIVAS ARGENTINAS (ACA). c) DOS (2) representantes de AGRICULTORES FEDERADOS ARGENTINOS (AFA). d) DOS (2) representantes de la CAMARA ARGENTINA DE PRODUCTORES Y EXPORTADORES DE CEREALES Y OLEAGINOSAS (CAPECO). e) UN (1) representante de la FEDERACION ARGENTINA DE LA INDUSTRIA MOLINERA (FAIM) para brindar asesoramiento al fiduciario en lo que resulte necesario para el correcto cumplimiento de lo dispuesto en la presente medida, así como controlar y fiscalizar la implementación y el funcionamiento del Fideicomiso.

Ahora se debe esperar a la descripción del instrumento CePaGa que hará la UCESCI, lo cual debería ser no muy lejos en el tiempo (quizás dentro de los próximos 30 días). Lo mejor que podrían hacer es otorgar transparencia a la medida, si realmente se pretende aumentar la producción triguera de Argentina.



miércoles, 8 de mayo de 2013

Política Agrícola de los países desarrollados

Comparto un video que me pasó el economista Leonardo Faner, donde Xavier Sala-i- Martín explica rápidamente, y simplificando mucho, las políticas agrícolas en EE.UU, la Unión Europea y Japón.

¿Cómo funcionan las políticas agrícolas de los países desarrollados?

Esto contrasta con las políticas que se llevan -y han llevado a cabo- en Argentina en el último siglo. Donde las políticas en la mayoría de los años han sido de desprotección para el sector agropecuario, es decir, que tanto las políticas comerciales directas (retenciones, controles de precios, intervención en el mercado comercial) como las indirectas (política cambiaria, principalmente) han perjudicado la rentabilidad del sector, en pro de beneficiar a otros.

Este comportamiento es posible gracias a las vastas tierras fértiles que posee Argentina (donde casi existe una hectárea productiva per cápita) y a la alta productividad de los productores rurales. Sin embargo, esto no está exento de peligros, dado que para poder mantener rentabilidades aceptables, es necesario ajustar costos y en la mayoría de los casos, se opta por disminuir la dosis de fertilizantes, lo cual deja con saldos negativos a la tierra en cuanto a la reposición de los mismos. Y por otro lado, la frontera agrícola se puede seguir expandiendo pero a tasas mucho menores que las de comienzo de década y hacia zonas más marginales, por lo que sería necesario mejorar la genética y la infraestructura para que los costos de comercialización no vuelvan al área prohibitiva (si bien la mayor distancia al puerto favorece el agregado de valor en origen, es necesario mejorar la infraestructura -energía, logística, comunicación, principalmente- para ser competitivos).

Acá les dejo un trabajo presentado en la Asociación Argentina de Economía Agraria donde se estiman las tasas de protección al sector agropecuario desde 1930, no se pierdan los resultados: Tasas de protección agrícolas